Investigación
Elevando la calidad y producción científica en las ciencias biológicas y preservación de los recursos naturales.

Herbario HCIB
"Annetta Mary Carter"

Un poco de Historia

El Herbario del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, es una colección de relativa reciente creación. El acervo biológico del Herbario HCIB comenzó a formarse desde mediados de la década de los 80, con ejemplares colectados en la Sierra de La Laguna por José Luis León de la Luz como producto de sus exploraciones botánicas en el área. Ante el creciente registro de ejemplares, la organización curatorial de los ejemplares en la incipiente colección condujo hacia un proyecto de colección institucional.

Con el transcurrir de los años, la acumulación de material herborizado por colectas propias y de donación de colectores norteamericanos como Annetta M. Carter y Reid Moran, y ante la necesidad de crear un espacio de apoyo para la investigación botánica realizada por los investigadores del CIB, el proyecto de Herbario se consolidó con el reconocimiento institucional del propio centro en 1990 y posteriormente con su registro en el Index Herbariorum del New York Botanical Garden en 1992 bajo el acrónimo HCIB.

Actualmente el Herbario HCIB cuenta con un creciente acervo que rebasa los 30,000 ejemplares, en la últimos diez años ha sido muy importante los valiosos intercambios con los herbarios de California, promovidos por Jon P. Rebman y de Arizona promovidos por Thomas R. Van Devender y Richard S. Felger.

Los usuarios del Herbario, desde prestigiados botánicos hasta estudiantes de primaria de la localidad, han contribuido para hacer cumplir el objetivo principal de toda colección biológica, que es el obtener y difundir el conocimiento de la biodiversidad regional.

Dedicado a Annetta Mary Carter (1907-1991)

Desde el siglo XVIII, la Península de Baja California ha llamado la atención de los botánicos norteamericanos. Ejemplos de prominentes y entusiastas exploradores de la Baja han sido Towshendt Stith Brandegee, Marcus Eugene Jones, Ira Loren Wiggins y Reid V. Moran, quienes por su dedicación y gran esfuerzo (dadas las peculiares condiciones de trabajo a las que se sometían) son dignos de encomio, Annetta no fue excepción. Ella fue profesora emérita de Botánica de la Universidad de California (Berkeley), y "alma y motor" del herbario UC, uno de los mejor representados y organizados del mundo.

Annetta fue también una mujer enamorada de la península, su área favorita fue sin duda la agreste Sierra de la Giganta, en donde trabajo sus últimos 25 años de vida activa.

Sin duda, su estímulo fue trascendental para formar este herbario, que a partir de 1992 lleva su nombre como un discreto homenaje.